Megan Rapinoe, de Estados Unidos, celebra el título conseguido en Lyon, Francia. AFP/Metro
Megan Rapinoe, de Estados Unidos, celebra el título conseguido en Lyon, Francia. AFP/Metro

Deportes, Futbol por Gila Ríos Jiménez,

El deporte es un reflejo de la sociedad en que vivimos y la Copa Mundial de Futbol Femenino celebrada este año en Francia es muestra de ello. Una vez más, este torneo internacional trajo consigo el tema de la desigualdad que se vive en el mundo del deporte y más en específico del futbol. Sin embargo, algo cambió. Las jugadoras ya no se quedan calladas.

Esta contienda deportiva llega en un contexto en el que jugadoras profesionales exponen su descontento con actos significativos. Por ejemplo, el equipo femenino estadounidense presentó una denuncia contra su federación (la USSF) por la desigualdad de salarios y condiciones de trabajo en el marco del Día Internacional de la Mujer. Mientras, la noruega Ada Hegerberg, primera mujer en ganar el Balón de Oro, renunció a participar en este Mundial como protesta ante la disparidad que se vive en el futbol femenil de su país.

La disparidad en el deporte expuesto en el escenario de la Copa Mundial Femenina de Futbol de Francia

En Francia, se manifiesta de forma latente el movimiento que busca darle un lugar más importante a las mujeres en el futbol. Marie-Stéphanie Abouna, investigadora especialista en la feminización del futbol y doctora en sociología de l´École Supérieure des Métiers du Sport (Escuela superior de especialidades deportivas), sostuvo que “existe un compromiso por parte de las futbolistas francesas que enfrentan una lucha cotidiana”. La experta aseguró que son mujeres que luchan para darle visibilidad a su reclamo a nivel de los clubes o de las federaciones. “Pienso que hay que reconocerles ese trabajo, tal vez no se trata de militantes que van a tomar la palabra, pero se trata de un movimiento que está ahí, latente y que no parará”, dijo Abouna en entrevista para Metro.

El salario y la falta de presencia de directivos mujeres son parte fundamental del movimiento de protesta. “Existen muy pocas mujeres que son dirigentes en el mundo del deporte y esto se refleja también en el deporte más popular del mundo. Además los salarios que reciben las jugadoras muestran la gran brecha que existe entre ambos”, afirmó Abouna.

De acuerdo con datos publicados por el semanario francés Marianne, las primas que fueron previstas para las 24 selecciones participantes en Francia 2019 se eleva a 26,6 millones de euros. El doble de hace 4 años, pero lejos de los 354 millones de euros distribuidos en la Copa del Mundo masculina en Rusia 2018. Asimismo, cada jugador del equipo masculino entrenado por Didier Deschamps, cobró 400.000 euros por su pasada victoria en el mundial, mientras que cada jugadora del equipo femenino ganador de este mundial recibirá 15.000 euros.

Patrocinadores : “En cada mundial femenino hay una progresión”

El equipo francés cuenta con 11 patrocinadores. Syanie Dalmat, periodista del periódico deportivo l´Équipe asegura que además “hay una decena de patrocinadores que están presentes en esta Copa del Mundo. Un poco menos que en la copa masculina, pero en cada mundial femenino hay progreso”.

En las afueras del estadio Parc de Princes Dominique, 53 años, empleada comercial, comenta, “antes había menos publicidad en los partidos femeninos, pero ahora, como hoy, se ve más público interesado, entonces la publicidad está un poco más presente”.
Sin embargo, en las calles parisinas, por ejemplo, la publicidad o las zonas especiales para fanáticos son casi nulas en comparación con la Euro 2016 celebrada en Francia.

Más aficionados al futbol femenino

Todos los partidos de este mundial son transmitidos por televisión abierta (TF1) y de paga (Canal+). El partido inicial entre Francia y Corea del Sur fue seguido en directo por casi 10 millones de telespectadores, 10 diez veces más de los que se esperaba.

Del mismo modo, la presencia de aficionados en los partidos de este mundial ha ido creciendo en cada fase. Hasad, 27 años, empleado en marketing deportivo asegura, “creo que la tendencia está cambiando porque empezamos a ver partidos de calidad con jugadoras profesionales. Esto atrae una mayor cantidad de aficionados y los estadios empezarán a llenarse como en los partidos de hombres”.

Jean-Claude, 49 años, chofer de autobús, afirma “he visto en estos partidos más niños que en los partidos de hombres, se vive un ambiente más familiar. El ambiente es más tranquilo que en algunos partidos de hombres”.

Para algunas personas como Chloé, estudiante de 23 años, el número de aficionados va relacionado con la importancia del evento, “cuando se trata de un evento emblemático como la Copa del Mundo o en el tenis Roland Garros para las mujeres, se ve mucho más público que en los partidos locales”, afirma.

La jugadora de Estados Unidos, Megan Rapinoe, celebrando hoy en Nueva York. AFP/Metro

La jugadora de Estados Unidos, Megan Rapinoe, celebrando hoy en Nueva York. AFP/Metro

Tradicionalmente hay más aficionados en los partidos de futbol masculino, ya que este le lleva muchos años de ventaja al femenino. Pero de acuerdo con Syanie Dalmat, si se compara la situación en Francia con otras partes del mundo, existen países donde el futbol femenino está realmente anclado culturalmente y eso se ve en los estadios. “Por ejemplo, tuve la oportunidad de asistir a la Copa del Mundo femenina en Canadá, en 2015, y me sorprendí al ver la cantidad de aficionados locales que asisten a los estadios”, asegura la periodista deportiva.

Un ejemplo de cómo la afición femenina al futbol empieza a tener un lugar y a expandirse, incluso hasta el mundo digital, es el movimiento generado por la infuencer francesa Emilie Ros, quien creó el hashtag #MeufDeFoot (#chicadefutbol) en 2014. Este se ha convertido en una marca y en un punto de encuentro entre las mujeres que siguen el deporte. Ella comenta a Metro, “para encontrar una igualdad entre hombres y mujeres en el futbol, creo que el tiempo debe desempeñar su papel: para estructurar los clubes de las secciones femeninas y para recibir los presupuestos necesarios. Convicción, estructura y presupuesto. Para mí son las tres palabras clave”.

El camino al reconocimiento está en marcha, habrá que ver cuánto tiempo tomará alcanzar la ventaja que lleva el futbol masculino.

*10 millones de espectadores vieron por TV el partido inaugural entre el anfitrión y Corea del Sur

*400.000 euros recibió el campeón másculino en Rusia 2018

*15.000 euros recibirán las campeonas en Francia 2019


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