Carlos Téller. Archivo/Metro
Carlos Téller. Archivo/Metro

Beísbol, Deportes por Harold Briceño Tórrez,

Los días de Carlos Téller con los Generales de Durango en la actual campaña de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) no han sido del todo placenteros. Sus números de tres victorias con cuatro derrotas y una efectividad de 7.15 hablan muy claro de que le ha tocado sufrir constantemente a lo largo de 10 aperturas, de las cuales solo una ha sido de seis entradas completas.

Téller es el único nicaragüense activo en el beisbol mexicano, pero su rendimiento no le es una garantía para sostenerse en la rotación de los Generales, al menos no si continúa cosechando cifras negativas. El asunto es que le ha costado enderezarse y en lo que va de temporada, luego de 39.0 episodios laborados, acumula 50 imparables en su contra, entre ellos tres jonrones, permite 31 carreras limpias y sus oponentes le batean para un promedio de 318 puntos. Son números que le desfavorecen por completo.

Solo una apertura de calidad

De las diez presentaciones que Téller ha realizado con el equipo de Durango, solo una es de calidad, esto si se toma como referencia que un trabajo monticular es considerado eficaz cuando el tirador ha permitido un máximo de tres carreras limpias en un mínimo de seis entradas. El nica lo hizo el 20 de abril, día en el que limitó a tres imparables y ninguna carrera a los Acereros del Norte. Seis días después conquistó su segunda victoria con un trabajo de cinco innings de solo una anotación, y el 19 de mayo logró una faena de cinco entradas de solo dos rayitas.

El lanzador nicaragüense ha permitido al menos una carrera en nueve de sus diez aperturas y presenta una efectividad de 7.15

Apartando esas tres exhibiciones, las otras han sido pobres, tanto que su efectividad más baja en la temporada ha sido de 4.24, alcanzando como punto máximo un terrible 10.50 y sosteniéndose entre el 5.25 y el 8.00. Téller ha permitido carrera en nueve de sus diez aperturas y en ocho ha consentido dos o más anotaciones, es más, ha tenido trabajos de cuatro, cinco y hasta seis carreras limpias. Súmenle a esto que con rivales en posición anotadora su efectividad es de 18.24 y que en cada episodio, ya sea por base por bola o hit, en promedio se le embasan dos bateadores. Esas son cifras también alarmantes.

De tal forma que le urge mejorar, si es que pretende que los Generales de Durango lo sigan considerando un elemento útil.


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