Everth Cabrera está resurgiendo en el beisbol mexicano. І Archivo
Everth Cabrera está resurgiendo en el beisbol mexicano. І Archivo

Beísbol, Deportes por Harold Briceño,

Everth Cabrera lanzó una mirada retrospectiva a sus primeros partidos con los Cañeros de Mochis y habiéndose apercibido de sus malos números, buscó despertar de su letargo y ahora parece estar resurgiendo. No ha sucedido lo mismo con Cheslor Cuthbert, quien a pesar de estarlo intentando, no consigue salir de un bajón ofensivo que lo tiene contra la pared. Caso muy distinto es de Elmer Reyes, el jugador de los Mayos de Navojoa que ha conseguido mantenerse próximo a los 300 puntos de promedio ofensivo. Así puede resumirse hasta hoy el accionar de los nicas en lo que va de la temporada de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).

Tras un inicio lento, Cabrera parece haber encontrado el estilo  y sus números han mejorado. De los 14 imparables que ha conectado con los Cañeros en la actual temporada, ocho los ha conseguido en sus últimos siete desafíos y cuatro en los últimos dos, dejando en evidencia que empieza que es un pelotero capaz de responder en este nivel.

Antes del pasado fin de semana, en el que bateó de 3-2 el sábado con su primer jonrón de la campaña y se fue de 4-2 el domingo, Cabrera sumaba apenas seis incogibles en nueve juegos, experimentando un lento arranque madero en mano. Sin embargo, desde el pasado 28 de octubre, como quien ha encontrado la fórmula para mostrarse útil, ha ligado al menos un hit en cinco de sus últimos siete juegos, incluyendo tres partidos de dos cañonazos, lo que le ha valido para elevar su average a .250. Con este registro, Everth llega a la jornada de hoy como el sexto mejor artillero de su equipo.

Cabrera, quien antes de este resurgir ofensivo estuvo incluso por debajo de los 200 puntos de promedio, acumula siete carreras anotadas y ocho impulsadas, suma cuatro dobletes, negocia dos bases por bolas, se poncha en 11 ocasiones, registra un robo de almohadilla y su porcentaje sobre las bases es de .276.

En mala marcha

El panorama es muy distinto para Cheslor Cuthbert, quien al servicio de los Yaquis de Obregón no ha logrado reaccionar a la ofensiva. El antesalista costeño presenta la cifra de 11 cañonazos en 70 visitas al plato, para un pobre promedio ofensivo de 157 puntos a lo largo de 19 partidos jugados. Es más, en sus últimos diez encuentros solo consigue cuatro incogibles y promedia .108, poniendo sobre el tapete de los cuestionamientos su rendimiento.

No es este pobre accionar lo que se espera de un jugador de Grandes Ligas, y no es excusa que venga de una lesión, sobre todo porque el mismo pelotero ha minifestado estar plenamente recuperado y seguramente por eso fue que los Reales de Kansas City le autorizaron jugar en una liga de alto nivel competitivo. Por lo tanto, le urge a Cheslor enviar señales de vida, porque la idea no es solo jugar para recuperar el tiempo perdido, sino demostrar que se está mejorando y teniendo resultados positivos. Tanto a él como a los Yaquis y a los Reales les conviene que empiece lo más pronto posible a tener un rendimiento de mayor nivel.

Elmer está resolviendo

Cierto es que Elmer Reyes no está por encima de los 300 puntos como en las primeras semanas, pero se ha mantenido próximo a esa cifra, mostrándose consistente, como suele ser donde sea que juega. Actualmente batea para .279 producto de 19 imparables en 68 turnos al bate, los cuales se distribuyen en 19 partidos jugados. En total anota ocho carreras y empuja otras ocho, a la vez que recoge un porcentaje sobre las bases de .342.  Cifras en mano es el nica al que mejor le ha ido en la presente campaña de la pelota mexicana, aunque no puede obviarse que en sus últimos diez partidos apenas batea para .189.


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