Wilton López tiene la experiencia de haber lanzado en Grandes Ligas. Archivo
Wilton López tiene la experiencia de haber lanzado en Grandes Ligas. Archivo

Beísbol, Deportes por Harold Briceño Tórrez,

Si la final entre los Indios del Bóer y los Dantos fuera el enfrentamiento entre los dos equipos que terminaron las dos primeras vueltas del campeonato con un total de 33 victorias, resultara complicado determinar un favorito, es más, no fuera un atrevimiento señalar a la “maquinaria roja” como candidato al título por encima del Bóer, sobre todo por haberse mostrado como un club más completo en el funcionamiento de su bateo y picheo, a diferencia de los Indios, quienes basaron su éxito en el poder de su ofensiva.

Sin embargo, tras verse involucrados en dos rondas de escogencia de refuerzos, la realidad de cara a la final es otra, tanto que las flechas del favoritismo apuntan en dirección al Bóer, pues ahora, además de mantener un line-up implacable, también cuenta con una rotación de lujo.

Así que, con perdón de los Dantos, la Tribu tiene prácticamente todo a su favor.

¿Cuánto puede cambiar un equipo tras una o dos escogencias de refuerzos?

Mucho, sobre todo, si se eligen los jugadores necesarios para cambiar a fortalezas, las debilidades del club. Fue precisamente eso lo que hizo el Bóer y lo que ahora obliga a considerarlo favorito para conquistar el título. La dirigencia y el cuerpo técnico de los Indios, conscientes de la vulnerabilidad de su picheo, se olvidaron de escoger bateadores y se lanzaron en busca de Wilton López, Pedro Torres y Fidencio Flores, cambiando por completo la fisionomía de su rotación y bullpen, lo que sumado a la brillantez y contundencia de sus bateadores lo convierten en un equipo de extremo cuidado.

Nada fácil será para los Dantos frenar el ímpetu ofensivo y descifrar al picheo del Bóer.

En picheo manda el bóer

Decir que el picheo de la tropa de Ronald Tiffer era superior al del equipo comandado por Antonio “El Boricua” Jiménez, pudo considerarse un disparate en las dos primeras etapas del campeonato, principalmente al observar en las hojas de estadísticas que mientras los Dantos lanzaban colectivamente por debajo del 3.00, los Indios se elevaban hasta los 3.79.

No obstante, en la semifinal, el picheo del Bóer, con Wilton López luciéndose como refuerzo, mostró una notable mejoría y en cuatro duelos forjó una efectividad de 2.50, mucho mejor que el 4.25 de los pistoleros de los Dantos en seis juegos contra la Costa Caribe.

El punto aquí es que mientras la “maquinaria roja” mantiene su staff de lanzadores, la Tribu incorporó a Fidencio Flores, un tirador tan efectivo y ponchador que podría convertirse en figura trascendental de esta serie.

No hay forma de discutir que esa rotación del Bóer, integrada por Wilton, Fidencio y Marín, es superior a la de los Dantos, en la que se agrupan Jorge Bucardo, Gustavo Martínez y Juan Bermúdez. Es difícil apostar contra ese picheo del Bóer.

En bateo, una lucha cerrada

En cuanto a ofensiva se refiere, la lucha es bastante pareja al tratarse de los equipos con las mejores estadísticas tanto en la ronda regular como en la etapa semifinal. Si la alineación del Bóer mete miedo con la contundencia y productividad de Juan Carlos Urbina, la efectividad de Wuillians Vásquez, el ímpetu de Javier Robles, la incidencia de Edgar Montiel y el valioso aporte de Bismarck Rivera; la de los Dantos también impresiona con la brillantez de Ofilio Castro, la experiencia de Ronald Garth, la fuerza de Ramón Flores, la intensidad de Darrel Campbell y el oportuno accionar de Jilton Calderón. Por la mayor agresividad y consistencia mostradas a lo largo de todo el campeonato, la artillería del Bóer está por encima, y de mantener el ritmo exhibido hasta llegar a estas instancias, no hay duda de que el picheo de los Dantos atravesará serias dificultades.

Las argumentaciones están a favor de los Indios, sin descartar que los Dantos, como lo hicieron en el 2016, vuelvan a ser los ganadores, lo cual podría considerarse una sorpresa. Lo que sí puede descartarse es una barrida. Esta serie pinta para extenderse hasta un sexto desafío, tal y como ocurrió hace 2 años en el viejo estadio nacional Dennis Martínez.


Noticias Relacionadas