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Beísbol, Deportes por Harold Briceño Tórrez,

Más de cuatro décadas después del salto de Dennis Martínez a las Grandes Ligas, convirtiéndose en el primer nica en lograrlo, y tres años después del debut de Cheslor Cuthbert con los Reales de Kansas City, siendo hasta antes de ayer el último pinolero en ascender a las Ligas Mayores, el joven pelotero Alex Blandino, nacido en Estados Unidos, pero de padre chontaleño se convirtió en el nicaragüense número 15 en ascender a las Grandes Ligas, luego de que ayer los Rojos de Cincinnati lo llamaran de Triple A al equipo grande.

El arribo de Blandino al máximo escenario del beisbol es el resultado de la suma de su gran potencial y de la siempre necesaria cuota de suerte. El nacido en Palo Alto, California, tuvo un gran Spring Training con los Rojos, pues terminó con promedio de .333 como resultado de haber conectado 13 imparables en 39 turnos al bate, coleccionando entre sus incogibles un doble y dos triples, con el agregado de 10 carreras anotadas y seis empujadas. A pesar de estos números, Cincinnati decidió enviarlo a Triple A, donde fue titular en tres partidos con el equipo Louisville Bats.

Sin embargo, el pasado domingo, en el juego que los Rojos perdieron 5-0 ante los Piratas de Pittsburgh, Eugenio Suárez, el antesalista titular de Cincinnati fue golpeado por un lanzamiento del abridor Jameson Taillon, y resultó con una fractura en el dedo pulgar de la mano derecha, por lo que fue puesto en la lista de lesionados de diez días. Su lugar en la antesala lo ocupará el veterano Cliff Pennington, mientras Blandino permanece entre los suplentes a la espera de cualquier oportunidad.

El camino hacia el Big Show

Alex fue escogido por los Rojos de Cincinnati en la primera ronda del Draft amateur de MLB en el 2014. Inmediatamente empezó a construir su historia en Ligas Menores y lo hizo pasando etapa por etapa. Comenzó el 2014 en la categoría Rookie y terminó en Clase A. Luego, en el 2015 dio el salto a Doble A, en el 2016 se mantuvo en ese mismo nivel y en el 2017, como resultado de su crecimiento, terminó la campaña en Triple A.

Blandino, quien aparece en el puesto 18 entre los mejores 30 prospectos de los Rojos de Cincinnati, acumula 414 partidos en Ligas Menores, en los que ha conectado 381 imparables en 1.460 turnos al bate, para un promedio ofensivo de 261 puntos. Entre sus cañonazos pueden contarse 99 dobles, cinco triples y 38 cuadrangulares. Si las estadísticas se reducen al tiempo que ha estado en Triple A, el escenario más próximo a Grandes Ligas, se obtiene que Alex ha jugado 66 partidos, en los que ha forjado un average de .260, producto de 53 hits en 204 visitas oficiales a la caja de bateo.

Antes de ser llamado al equipo grande, Blandino presentaba un promedio ofensivo de .000 en Triple con el Lousville Bats en tres partidos de la actual temporada. El estadounidense no había podido conectar de imparable en ocho turnos al bate, aunque sí registraba tres carreras anotadas. Un lento inicio que para el equipo no opacó su gran actuación en los entrenamientos primaverales, en los que dejó constancia de su capacidad como bateador y defensor del infield.

El futuro le pertenece

De acuerdo con lo reportado en el sitio oficial del equipo, Eugenio Suárez estará en la lista de lesionados por 10 días, tiempo que, si bien es cierto Cliff Pennington sería el titular en la antesala, Blandino debe aprovechar para terminar de convencer sobre las herramientas con las que cuenta, para lo cual le será clave responder cada vez que el equipo requiera de sus servicios.

Lo más probable es que una vez regrese Suárez, quien el mes pasado recibió una extensión de siete años y 66 millones de dólares, Alex vuelva a Triple A, desde donde él mismo será el encargado de ganarse a base de entrega, batazos y buena defensiva, la oportunidad de pronto volver al gran show.

Lo importante es que ha logrado mantenerse dentro del radar de los intereses del equipo, por lo que debe procurar no bajar el ritmo y seguir respondiendo a las expectativas que sobre él se generaron cuando fue escogido en la primera ronda del draft del 2014, ese momento en el que comenzó su historia rumbo a las Grandes Ligas. En resumen, alcanzar niveles insospechados dependerá de él.


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