Leyman Benavidez, campeón Fedelatin de la AMB. Ronald Peralta
Leyman Benavidez, campeón Fedelatin de la AMB. Ronald Peralta

Boxeo, Deportes por Haxell Murillo,

A pesar de sufrir el abandono de su padre Donald Benavidez cuando tenía 6 años, Leyman Benavidez nunca dejó de sonreír, correteando una pelota de fútbol en las calles del barrio Hialeah. Él y sus dos hermanos Milton y Tania, se aferraron al cariño y esfuerzo su madre Paula Calero para salir adelante.

No tenían una casa propia, Leyman vivía donde su abuelita.

El tiempo se ha encargado de cambiarle la vida a Leyman poco a poco. Su mamá a base de un esfuerzo titánico logró comprar una casa en el barrio Hialeah. Benavidez hoy tiene 24 años, logró bachillerarse, estudia Administración de Empresas, y es campeón Fedelatin 105 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Pero, ¿Cómo inicio su idilio con el deporte de los puños si lo que más amaba era el fútbol?

“En el 2008 fui a una velada de boxeo en un casino capitalino, recuerdo que José ‘Quiebra Jícara’ Alfaro era el encargado de la pelea principal. Ese día vi a un muchachito de 16 años, enfrentando uno de 22 y le ganó, eso me llamó la atención. Desde pequeño siempre me amé el fútbol, era el deporte que de niño practicaba en las calles, pero cuando me encontré con el boxeo me enamoré de él”, cuenta Benavidez, quien es manejado por Marcelo Sánchez de Pinolero Boxing.

“Un día me dispuse a ir al gimnasio del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), allí me recibieron los “Polvorita” Martínez, don Guillermo y su hijo, también Sergio Quintana mi actual entrenador. Eso fue en el 2008, tenía 14 años. Con apenas unos días me pusieron de sparring de otro muchacho que llevaba más tiempo practicando, a “Polvorita” le gustó, me felicitó y eso me motivó a seguir adelante”, agrega.

Vio a su papá

Después de cuatro años sin ver a su progenitor, Benavidez se reencontró con él la noche del lunes. “No le tengo resentimiento, es mi padre y le quiero”, explica al contar como estuvo la conversación con su padre Donald Benavidez. “Me felicitó, me dijo que me veía en televisión y que estaba contento de ver como sus hijos salen adelante. Lo quiero, pero todo lo que tengo se lo debo a mi madre, ella es todo para mí y mis hermanos”, asegura.

Benavidez es un muchacho maduro, consciente de lo que cuesta en la vida, pero hubo un momento que desordenó su vida y dejó de escuchar los consejos de su mamá. “A los 13 años me fui de mi casa donde unos ‘amigos’ al barrio Altagracia, me alejé de mi mamá por un período de cinco meses, quería andar de vago, luego me di cuenta que los amigos no existen, esos que te incitan a andar en fiestas no aportan en nada, no quería eso para mí, regresé a casa, le pedí disculpas a mi madre y ella me perdonó”, cuenta.

Leyman Benavidez amaba el balompié, pero una invitación a una velada de boxeo en el 2008, le cambió la vida radicalmente.

El pasado 17 de marzo en República Dominicana, Benavidez enfrentó a Wilfredo Méndez, un boxeador invicto en nueve combates. Contra todo pronóstico el nica cantó el “Himno de Victoria”, derrotó al boricua por decisión unánime y regresó al país como campeón Fedelatin 105 libras de la AMB, un cinturón que le garantiza un puesto en el ranking de este organismo.

“Ahora soy cristiano, voy a una iglesia evangélica que queda por Plaza Inter y he visto la mano de Dios en mi vida, me ha comprobado que es real. Le pedí a Jesús que me ayudará a ganar el cinturón Fedelatin de la AMB. Cuando mi promotor Marcelo Sánchez me habló de la pelea no la pensé dos veces, acepté el combate aunque el boricua Méndez estuviese invicto, mucha gente creía que iba solo de paseo, a tirarme, pero no es así, quería ganar y lo logré”.

Aunque el tiempo de Benavidez en ocasiones se hace corto, el muchacho se la juega para manejar su tiempo con maestría. “En la mañana trabajo junto a mi padrastro Roberto Mojica en un recorrido escolar del colegio Divino Pastor. Llegó a las 3:00 p.m. a mi casa, tomo mis útiles para irme a entrenar y regreso por la noche a mi casa. Estudio los sábados en la Universidad de Managua, UdeM, curso el primer año de Administración de Empresas, quiero graduarme, pero mi sueño principal es ser campeón del mundo en 105 libras”.

Leyman dio sus primeros pasos en el boxeo amateur en el 2008. Hizo 82 combates, ganó 73, perdió 9. Debutó como boxeador profesional el 22 de septiembre del 2012. Hasta el momento ha cosechado 14 (dos nocauts), seis derrotas y un empate.


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