Juan Carlos Ramírez. AFP
Juan Carlos Ramírez. AFP

Beísbol, Deportes por Harold Briceño Tórrez,

En su segunda apertura en el Spring Training, Juan Carlos Ramírez fue en los dos primeros episodios un lanzador dominante, indescifrable y hasta perfecto, sin embargo, en la tercera entrada fue todo lo contrario, perdió la autoridad, lució vulnerable e incluso permitió tres carreras limpias. Su gran labor dominando con agresividad a los seis primeros bateadores que enfrentó, tres de ellos por la vía del ponche, fue opacada por el jonrón con dos corredores en circulación que le conectó el venezolano David Peralta en el tercer inning.

Cuantitativamente su trabajo de 3.1 episodios de tres anotaciones limpias no entra en el rango de lo plausible, es más, en situaciones normales puede considerarse hasta desastroso. No obstante, en el aspecto cualitativo su actuación debe describirse como aceptable, sobre todo, si se toman en cuenta dos factores: el primero es que para Juan Carlos esta es apenas su segunda aparición en el montículo tras siete meses sin actividad producto de una irritación en el nervio cubital que lo llevó a un tratamiento de inyección de células madre, y el segundo es que el nicaragüense volvió a demostrar un buen comando de sus picheos, exhibió nuevamente su velocidad y dejó claro que su brazo derecho está saludable y listo para cumplir con cualquier labor que le encomienden.

Así fue su actuación

Juan Carlos se presentó al primer episodio con sus credenciales de pícher dominante y no tardó en mostrarse como tal. Tras dominar en una línea a las paradas cortas al primer bate David Peralta, ponchó de forma consecutiva a A.J. Pollock y a Paul Goldschmidt. En la segunda entrada, siguiendo con su lección de picheo, J.C. retiró por la vía de los strikes a Jake Lamb y luego dominó en roletazos a Yasmany Tomas y a Alex Ávila.

Fue en el tercer inning cuando la historia cambió y Ramírez fue duramente sacudido. Daniel Descalso le abrió con sencillo, y pese a que ponchó a Nick Ahmed, no pudo evitar el imparable de Jeff Mathis y el trancazo de cuatro esquinas de Peralta. Acto seguido, mostrando un gran enfoque en medio de la adversidad, retiró a Pollock y a Goldschmidt. Luego apareció en el cuarto y solo sacó el primer out.

Tras dos aperturas en el Spring Training, en las que ha conseguido demostrar que su brazo derecho está en plenitud de condiciones, Juan Carlos acumula 5.1 episodios de labor, recorrido en el que permite tres anotaciones y cuatro imparables (1HR), poncha a cinco rivales, no otorga bases por bolas y presenta una efectividad de 5.06.


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