Robin Zamora entrena junto a Rigoberto Garibaldi. Cortesía
Robin Zamora entrena junto a Rigoberto Garibaldi. Cortesía

Boxeo, Deportes por Haxel Rubén Murillo,

Robin Zamora está viviendo los días más cansados en su carrera pugilística en cuanto a preparación física se refiere. Instalado en Panamá bajo las órdenes del prestigioso entrenador Rigoberto Garibaldi, el muchacho jamás se imaginó el nivel de exigencia al que sería sometido, el tiempo de su rutina lo dice todo: 7 horas de preparación de lunes a sábado.

Su día de entrenamiento comienza a las 6:00 a.m., hora en la que se despierta para ir a correr al cerro Ancón, un complejo turístico adornado por una hermosa playa, donde permanece una hora y media. Regresa a la casa en la que se está hospedando, duerme hasta las 9:00 a.m., y luego se marcha al gimnasio Rockero Alcázar, ubicado en Ciudad de Panamá. Ahí lo espera Garibaldi para exprimirle al máximo durante 4 horas.

10 de marzo es la fecha del combate entre Zamora y Lara, en el gimnasio Nicarao por el título Fedelatin 126 libras de la AMB.

“Aquí en Panamá se hace mucho trabajo de física, imaginate que hago 500 abdominales por día, 300 pechadas, salto la cuerda y también corro en la máquina del gimnasio. Se usa la llanta gigante, en fin, es duro. Son 4 horas de entrenamiento en el gimnasio. Termino a la 1:00 p.m., almuerzo y luego paso durmiendo todo el día para correr hora y media a partir de las 6:00 p.m., en el cerro Ancón. En total son 7 horas de preparación durante seis días”, contó Zamora.

Robin fue enviado a Panamá por su promotor Marcelo Sánchez. Acumula casi tres semanas de entrenamiento y el objetivo de estar allá inicialmente es para que evolucione técnicamente, no obstante, tomó este tiempo como preparación previo al enfrentamiento que sostendrá contra Lester “El Caballo” Lara por el título Fedelatin 126 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) el próximo 10 de marzo en el gimnasio Nicarao.

Dedicación, la clave

“Garibaldi me ha enseñado a ser más ordenado, he cambiado mucho en este corto tiempo, él me está poniendo muy fuerte, verán a otro Robin Zamora. Voy a utilizar muchas combinaciones de más de 6 golpes, boxearé más, ahora sé salir y entrar siendo más ordenado y contragolpeado de forma más efectiva. El golpeo a la zona hepática es algo que estoy practicando muchísimo”, agregó el espigado peleador.

La rutina diaria del espigado peleador capitalino, Robin Zamora, comienza desde las 6 de la mañana corriendo en el cerro Ancón.

“Ha sido una gran experiencia entrenar con Garibaldi. Bajar de peso ha sido fácil, apenas ando 6 libras por encima de la categoría, ciertamente estoy muy fuerte para ese combate contra Lester Lara. Verán un choque explosivo, pero estoy confiado en terminar con las manos en alto”. Zamora regresará a Nicaragua el próximo 6 de marzo junto a Garibaldi, quien le acompañará en la esquina durante el combate. El 7 de este mismo mes, el muchacho brindará conferencia de prensa y tendrá su primer cara a cara con Lara, muchacho que está siendo entrenado por Julio “Yambito” Gamboa.


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