El lanzador nicaragüense buscará un triunfo histórico ante los Criollos de Caguas. Archivo
El lanzador nicaragüense buscará un triunfo histórico ante los Criollos de Caguas. Archivo

Beísbol, Deportes por Harold Briceño,

Treinta y cuatro años después de la última presentación de un lanzador nicaragüense en Serie del Caribe, el zurdo Carlos Téller tendrá acción hoy en el evento que reúne a los campeones de las Ligas Profesionales de México, Venezuela, Puerto Rico, Cuba y República Dominicana. Téller, pistolero de los venezolanos Caribes de Anzoátegui, será al abridor ante los Criollos de Caguas y subirá al montículo con el objetivo de conseguir la primera victoria de un nica en Serie del Caribe, un logro que fue buscado sin éxito por los ex tiradores de Grandes Ligas Dennis Martínez, Antonio Chévez, Albert Williams y Porfirio Altamirano. Tomando en cuenta que estos cuatro monstruos del beisbol casero no pudieron salir con los brazos alzados cuando se les presentó la oportunidad, puede concluirse que esta noche Téller tendrá frente a sí un reto mayúsculo, que de superarlo dimensionaría su carrera.

El zurdo Carlos Téller subirá esta noche (8:00 p.m.) a la loma del Estadio de los Charros de Jalisco, en Guadalajara, con la misión de apuntarse la victoria en el duelo entre sus Caribes de Anzoátegui y los Criollos de Caguas.

Carlos llega a esta cita cumbre en medio de un gran momento, y prueba de ello es que terminó la Liga Venezolana con un promedio de carreras limpias permitidas de 0.39 producto de permitir una anotación en 23.1 episodios lanzados. Su brazo zurdo parece estar en sólidas condiciones y sus presentaciones lo han dejado en evidencia como un tirador experimentado, con amplio conocimiento de cómo manejar sus recursos y sobre todo enfocado al máximo nivel. Desde su arribo al beisbol venezolano ha sido un pícher casi indescifrable, exhibiendo una efectividad estimulante de cara al gran desafío de hoy. Desde Venezuela no se tuvo noticias negativas de él, al contrario, se convirtió en figura de los Caribes y en pieza fundamental para que estos ahora estén en Serie del Caribe, garantizando su permanencia en la rotación, pese a la llegada de refuerzos.

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Expectativas

Lo ideal sería que Téller se presente tan dominante y consistente como lo ha sido desde el principio de su estadía con los Caribes. Es precisamente eso lo que se espera de él, que logre extenderse por más de cinco innings, que mantenga a su equipo en la pelea forjando una apertura de calidad, que exhiba su repertorio de lanzamientos evitando ser fácilmente descifrado, que se muestre agresivo con la zona de strike y sobre todo que se mantenga enfocado pese a las situaciones adversas que puedan presentársele en el desarrollo del encuentro.

Lo peor que podría pasarle sería el descontrol, un enemigo con el que suele enfrentarse a menudo. Una vez que se encuentra desorientado ante la zona de strike, no le es tan fácil establecerse y se convierte entonces en un tirador candidato a salir temprano del encuentro. Si logra superar este mal tendrá un punto a su favor. También será clave que presente sus credenciales de lanzador dominante desde el principio del encuentro y que evite en la medida de lo posible el quedar atrás en el marcador muy temprano. Para él debe ser una prioridad consumir la mayor cantidad de episodios posibles y para esto es necesario estar controlado. No le será fácil, pero si quiere ganar tendrá que hacerlo.

Haría historia

¿Se imaginan a Téller agigantándose y sometiendo a los Criollos, consiguiendo un triunfo vibrante en Serie del Caribe? Sería histórico. Nunca antes un nica lo ha logrado. Dennis Martínez tuvo dos oportunidades y perdió en ambas. Primero 5-4 ante los Venados de Mazatlán en 1977 y luego 3-2 frente a Magallanes en 1979.

En 1978, jugando para los Indios de Mayagüez, Antonio Chévez realizó una labor extraordinaria ante las Águilas del Cibao, pero al final salió sin decisión. El nica abandonó el juego tras haber lanzado nueve episodios y dejar la pizarra empatada a dos carreras. Su equipo se impuso 3-2 en 10 innings.

En 1983 apareció en escena Albert Williams, quien jugando para los Tiburones de La Guaira, logró apuntarse un juego salvado. El nica entró al desafío con la misión de preservar una ventaja de una carrera (3-2) ante los peligrosos Tigres de Licey y logró hacerlo fajándose durante tres episodios y un tercio. Otro que relevó pero en 1984 fue Porfirio Altamirano, quien vistiendo el uniforme de las Águilas de Zulia logró colgar dos ceros ante Mayagüez y contribuir así a la coronación de su equipo.

De tal forma que la tarea pendiente es una victoria y la oportunidad ahora le pertenece al zurdo Carlos Téller.


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