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Boxeo, Deportes por Alejandro Sánchez S.,

El púgil capitalino José “Danto” Pérez se recuperó de una lesión que lo mantuvo alejado de los cuadriláteros durante casi dos años, y en su retorno al boxeo el sábado pasado, venció por nocaut en el tercer asalto a Moisés Olivas, triunfo que lo ayudó a recuperarse también anímicamente, tras haber sufrido un duro golpe psicológico el 5 de diciembre del 2015, cuando fue noqueado por Dixon Flores.

El “Esperancita” Flores le facturó al “Danto” su primer revés en el pugilismo rentado, en la quizá sea la noche más amarga de Pérez en su carrera deportiva. Desde entonces se desapareció del escenario boxístico, ostentando un balance de 16 victorias, 13 por la vía del cloroformo y una sola derrota. En su primera pelea después de casi dos años de inactividad, habían muchas dudas flotando en el ambiente, principalmente, ¿qué pasaría si hubiese perdido?

Pérez respondió esa interrogante de forma contundente: “En el deporte no siempre ganás, estoy preparado para lo que sea. Eso sí, confío en que voy a vencer a Moisés y saldré con las manos en alto”. Revestido de esa seguridad, sin temor de recaer de la lesión que sufrió en la mano izquierda, una rotura de tendones de los nudillos, el “Danto” se paró frente a Olivas, un 135 libras natural, y lo fulminó propinándole tres caídas, incluida la del tercer asalto de la que no se pudo reivindicar.

Sentimiento especial
“Me sentí libre al tirar combinaciones, rápido y fuerte. Es una sensación extraña de explicar, en resumen disfruté de regresar a la acción. El boxeo es lo mío, demostré que estoy preparado para seguir en esta carrera”, manifestó Pérez, cuyo próximo objetivo es descender a las 130 libras. “La idea es ir bajando gradualmente. He hablado con mis entrenadores y mi manejador, Rosendo Álvarez, estamos de acuerdo con que me quedaré en peso pluma (122 libras)”, aseveró.

No obstante, el “Danto” admite que de lograr una pelea de carácter internacional, estaría dispuesto a marcar las 122 libras. “Lo que deseo es no sufrir mucho desgaste a nivel nacional, pero cuando salgan oportunidades para pelear en el extranjero podría bajar de categoría”, declaró. Asimismo, dejó claro que la lesión que lo aisló del pugilismo es asunto del pasado. “Gracias a Dios la lesión quedó atrás, en algún tiempo hice sparring y se me inflamaba la muñeca, en cambio ahora no”, manifestó.

Sobre su presentación contra Olivas, Pérez aseguró que “todo salió conforme a lo planeado, yo dije que no había mermado mis condiciones, ni mi pegada. Estuve trabajando para mejorar algunos detalles y pulir las virtudes”. Este lunes, apenas dos días después de haber intercambiado golpes con Moisés Olivas, el “Danto” retornó al gimnasio, pensando en una posible pelea contra Óscar Amador, el próximo 29 de septiembre.


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