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Beísbol, Deportes por Haxel Rubén Murillo,

Aunque los Rays de Tampa Bay terminaron aplastando 11-2 a Boston, el marcador no refleja realmente lo que sucedió en el desarrollo del partido. El rivense Erasmo Ramírez entró en el sexto con ventaja de 3-2, tiró dos innings perfectos sin hits y cuatro ponches propinados, para mantener esa mínima ventaja, que fue ampliada en la apertura del séptimo con una carrera, y rally de siete en el noveno que mató cualquier suspiro de resurrección de los Medias Rojas.

El nica se apuntó su sexto juego sostenido del año en una soberbia actuación en relevo. Ponchó a cuatro de los seis hombres que enfrentó, no regaló base por bolas, mejorando su efectividad a 2.92, pues solamente permite ocho carreras en 24.2 innings este año. Después de cinco innings lanzados por el abridor Matt Andriese, Ramírez subió al montículo en el siguiente episodio, con dos hombres circulando sin outs. Dominó a

Christian Vásquez en elevado al central, ponchando seguidamente a Jackie Bradley y Deven Marrero, quien quedó retratado en el plato sin tirarle.

Pero en el séptimo, Erasmo sacó a relucir todo su repertorio contra la tanda más temible de Boston. Abrió ponchando a Mookie Betts, el aplicó la misma receta a Dustin Pedroia y retiró a Xander Bogaerts con un roletazo inofensivo por el campocorto. Ramírez no salió en el octavo, dejando a su equipo en ventaja 4-2, la cual se convirtió en un grosero 11-2 con las siete carreras anotadas por Tampa en ese fatídico noveno episodio para Boston.

Por su parte, Cheslor Cuthbert de los Reales de Kansas City no tuvo ninguna participación contra los Orioles de Baltimore, que sucumbieron con marcador de 9-8.


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