Juan Carlos Urbina. /Óscar Sánchez
Juan Carlos Urbina. /Óscar Sánchez

Beísbol, Deportes por Haxel Rubén Murillo,

Además de contar con experiencia, el Bóer tiene la fortuna de tener en su línea ofensiva muchachos que están en plena madurez, explotando todo su potencial este año y convirtiéndose en figuras, tales como Jordan Pavón, Javier Robles y Kenny Alegría, por mencionar tres ejemplos. Ese músculo en el ataque es el que precisamente saca a flote a la Tribu, que ayer blanqueó 8-0 al San Fernando en el Estadio Nacional Denis Martínez, adjudicándose la serie 3-1.

Esta vez no hubo destellos de la furia de Justo Rivas, tampoco Renato Morales tuvo el respaldo necesario cuando conectó la pelota, ganando bases, y el mal que aqueja a las Fieras volvió a relucir, su frágil pitcheo. Mientras Juan Serrano fue un Goliat en el montículo, lanzando 8 innings de 4 hits sin anotaciones, en la otra acera el muchacho Jefferson López era atacado con 10 imparables y cuatro carreras en 3,2 episodios.

En el cierre del segundo episodio, el Bóer inauguró el marcador por imparable empujador de Javier Robles. Anotó Pavón, quien previamente se embasó por hit. Una entrada después, imparables de Kenny Alegría, Juan Carlos Urbina, y Edgar Montiel, trajeron a Urbina al plato para un tempranero 3-0 en la pizarra.

La Tribu de fiesta

En el cuarto, la fiesta del Bóer continuó. Montiel disparó hit empujador, se contagió Urbina con doble remolcador, explotando a López. Relevó Pedro Moraga con un 5-0 adverso, logrando frenar un poco el huracán capitalino. La últimas tres carreras, la tribu las anotó en el octavo por medio de un doble de Alegría, empujador de dos, y un roletazo por tercera base de Bryan Montiel, que propició el 8-0 contra el relevista Oliver Espinoza

Darrel Leiva, escopeta en mano, tiró el noveno episodio sin inconvenientes, preservando el triunfo del Bóer. Juan Carlos Urbina se fue de 5-4, con hit, doble, triple, con dos empujadas, a falta del jonrón para completar el ciclo.


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