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Deportes, Futbol por Redacción web y EFE,

El tiburón Sergio Ramos fue expulsado por roja directa tras una falta sobre Leo Messi. Miestras caminaba aplaudió su expulsión con “sarcasmo”y se dirigió con una dura mira hacia Gerard Piqué con un gesto de “que solo es hablar”.

LaLiga Santander vivía su partido grande. Un Clásico, esta vez en el Santiago Bernabéu, al que llegaba el Real Madrid líder y con tres puntos de ventaja sobre el Barcelona y aún con un partido menos. La victoria local era casi el final de la lucha por el titulo.

El Barcelona, que venía de sufrir el mazazo de la eliminación europea a manos del Juventus Turín y sin el sancionado Neymar, se jugaba todo. Y apareció Messi, primero poniendo el empate tras el gol del brasileño Casemiro, luego machacado en los últimos segundos a un rival que había empatado estando en diez con el colombiano James. Le dio a su equipo el triunfo, el liderato por aquello del particular, y toda opción al título.

A siete puntos se sitúa el Atlético de Madrid, que volvió a contar con la inspiración del francés Antoine Griezmann, que a diecisiete minutos del final marcó el tanto que dio a su equipo los tres puntos en el estadio del RCD Espanyol (0-1)

El argentino Leo Messi igualó el encuentro poco después de la media hora (m.33) y el croata Ivan Rakitic firmó el tanto del triunfo a los 73 con un disparo colocado desde fuera del área.

El Real Madrid, con diez hombres por expulsión de Sergio Ramos con roja directa a los 77 minutos por una dura entrada a Leo Messi, consiguió igualar por medio del colombiano James Rodríguez a los 86, pero la estrella argentina exhibió sus galones y firmó el 2-3 a los 92.

 

 


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