Al calor de esa pared amarilla, el Dortmund no ha sido batido en Europa esta temporada; y en Champions no cae desde mayo de 2013. / Getty Images
Al calor de esa pared amarilla, el Dortmund no ha sido batido en Europa esta temporada; y en Champions no cae desde mayo de 2013. / Getty Images

Deportes, Futbol por EFE,

El Dortmund y el Mónaco, rivales en los cuartos de final de la Champions, se parecen bastante: ambos hacen gala de un futbol ofensivo y vistoso y cuentan con una plantilla plagada de jóvenes jugadores.

También son un caladero habitual en el que ‘pescan’ los grandes equipos del continente. Solo una cosa separa a ambas escuadras, que hoy, en Alemania (12:45 p.m.), se verán las caras: el ‘Muro amarillo’ del Dortmund.

Y es que en el célebre fondo sur del Signal Iduna Park cabrían todos los asistentes del estadio del Mónaco, el Luis II. En apoyo popular, los alemanes vencen por goleada a los franceses.

El público no marca goles, “pero cuando lo tienes a tu espalda es una sensación increíble”, explica el portero del Dortmund Roman Weindenfeller, que añade: “Si los tienes en tu contra, te aplastan”.

Al calor de esa pared amarilla, el Dortmund no ha sido batido en Europa esta temporada; y en Champions no cae desde mayo de 2013.

Es por eso que el pequeño estadio del Mónaco, con capacidad para 16.000 espectadores, palidece en comparación con la cancha alemana.

Impresionante Aubameyang

El duelo se antoja vibrante desde el primer minuto. El ambiente del Signal Iduna Park, las dos plantillas más jóvenes de la competición -en la que destacan los franceses Ousmane Dembélé (Dortmund) y

Kylian Mbappé (Mónaco), de 19 y 18 años, respectivamente- y un estilo rápido y ofensivo.

El cruce no enfrenta solo a dos modelos económicos parecidos, basados la idea de pulir a jóvenes promesas, también a dos conjuntos atrevidos y alegres.

Los alemanes, segundo equipo más anotador de la competición, se apoyan en la voracidad de su delantero estrella, el gabonés Pierre-Emerick Aubameyang, en un estado de forma de impresionante desde hace unas semanas. Antes del partido frente el Bayern Múnich de este fin de semana, en el que ‘PAM’ se quedó sin marcar, el delantero sumaba once goles en los siete partidos precedentes.

Fue Aubameyang, de hecho, quien decidió la eliminatoria de octavos de final, frente al Benfica, firmando un triplete en el partido de vuelta (4-0). No en vano es el tercer máximo anotador de la Champions con siete dianas, solo por detrás de Leo Messi (11) y Edinson Cavani (8).

Por su parte, el Mónaco enfila los 100 tantos en la Ligue 1 (lleva 88 en solo 31 partidos) y ya demostró ante el City de Pep Guardiola que el futbol ofensivo de Leonardo Jardim funciona al más alto nivel.

La nómina de atacantes del Mónaco es variada y muy peligrosa. A Mbappé, Valére Germain, Thomas Lemar y Bernardo Silva se les suma ahora el colombiano Radamel Falcao, de baja por lesión en las últimas semanas pero que este fin de semana volvió a la titularidad y lo hizo marcando el gol de la victoria de su equipo ante el Angers (1-0).


Noticias Relacionadas