Cheslor Cuthbert busca una oportunidad para mostrar su potencial Archivo
Cheslor Cuthbert busca una oportunidad para mostrar su potencial Archivo

Beísbol, Deportes por Harold Briceño Tórrez,

A dos días de que se abra el telón de la temporada 2017 de las Grandes Ligas, las expectativas en Nicaragua crecen alrededor de Erasmo Ramírez, el rivense que fue anunciado por los Rays de Tampa Bay como miembro del bullpen; de Cheslor Cuthbert, el antesalista que jugará el rol de infielder suplente con los Reales de Kansas City, y de Juan Carlos Ramírez, confirmado por los Angelinos de los Ángeles como parte del cuerpo de relevista. Claro, la atención también está centrada en Everth Cabrera, el nandaimeño que contra pronósticos logró que los Medias Blancas de Chicago lo enviaran a su conjunto Triple A, y en Kevin Gadea, quien iniciará el año en el equipo grande de Tampa, pero en la lista de lesionados.

RETOS. Los nicaragüenses Juan Carlos Ramírez, Cheslor Cuthbert y Erasmo Ramírez iniciarán este fin de semana la temporada de Grandes Ligas con sus respectivos equipos, conscientes que deben aprovechar cada oportunidad que se les presente para convertirse en figuras referentes. Lo mismo deben hacer Everth Cabrera en Triple A y Kevin Gadea una vez se recupere de la lesión

Informados del status en el que iniciarán la venidera campaña, estos cinco muchachos caza-oportunidades se enfocan ahora en salir airosos del cara a cara que sostendrán con el destino a lo largo de este 2017. No será fácil y lo saben, pues la competencia es excesiva y de gran calidad, pero también están conscientes que cuentan con los recursos precisos para establecerse como destacadas figuras de sus organizaciones. Cada uno se sitúa en un contexto diferente, aunque tienen en común que son dueños de una determinación capaz de mover montañas, lo que combinado con su talento los puede llevar lejos.

Erasmo buscará consistencia

En el 2016, el rivense, sin ser parte de la rotación, tuvo un inicio impresionante, acumulando seis victorias y solo una derrota hasta mediados de mayo, sin embargo, luego flaqueó y terminó el año con siete triunfos y 11 derrotas, con el agregado de 2 juegos salvados y 15 sostenidos. Eso sí, se mostró como un lanzador propicio para los momentos difíciles, convirtiéndose en el pícher necesario para cuando el rival amenazaba con rugir. Por ahora, lo que se requiere de él es que sostenga ventajas y salve juegos siempre que se le presente la oportunidad, pero sobre todo que se exponga como un pícher consistente, capaz de ser considerado una garantía como miembro del bullpen. Se rumora que puede ser canjeado, opción que de llegar a concretarse, lo ideal sería que aterrice en un equipo competitivo y en el que le puedan dar la oportunidad de ser abridor, su sueño de siempre.

Cheslor al acecho

Cuthbert estará atento a cada espacio que se le fabrique, a cada oportunidad que se le presente. Es cierto, no será titular, pero existen dos opciones que bien podría aprovechar para mostrar su crecimiento como pelotero. La primera, ser el sustituto de los defensores del cuadro interior, alternativa que cobra mucha fuerza si se recuerda que el mánager Ned Yost dijo que este año procurarían una mayor rotación para darles más descanso a sus artilleros titulares.

La segunda, actuar como reemplazo del bateador designado Brandon Moss cuando los Reales se enfrenten a lanzadores zurdos. De tal manera que Cheslor debe permanecer al acecho de las oportunidades, listo para mostrarse al máximo nivel cada vez que lo necesiten.

JC, hora de establecerse

Juan Carlos Ramírez llegó a los entrenamientos primaverales con el reto de ganarse un puesto en el cuerpo de abridores, pero sus actuaciones, que no fueron ni grandiosas ni mediocres, no bastaron para ganarse la confianza de la dirigencia de los Angelinos, que decidieron dejarlo como relevista, sin descartar de forma definitiva la posibilidad de ser un abridor ocasional. Este se perfila como el año del establecimiento para el meteórico lanzador capitalino, que de mostrar mejorías en su localización y de mantener la intimidante velocidad de sus envíos, sin olvidar que debe mostrar amplio dominio de su curva, podría convertirse en un relevista de renombre en las Mayores. El cierre que tuvo en el 2016 puede ser tomado como una señal importante del aumento de su madurez como lanzador, un aspecto tan incidente para lograr el establecimiento.
Cabrera, cerca, muy cerca

Lo de Everth es admirable. Hasta hace unos meses todos consideraban que su carrera como pelotero estaba acabada, que no había forma de que volviera a la cima, sin embargo, el nandaimeño aprovechó la nueva oportunidad que la vida le ofreció y ahora es parte del equipo Triple A de los Medias Blancas, lo que equivale a estar a un paso de las Grandes Ligas.

No mostró números impresionantes en el Spring Training, pero su forma de jugar el béisbol pequeño les hizo creer a los dirigentes que puede ser útil, por eso lo mandaron a los Caballeros de Charlotte, equipo que puede utilizar como plataforma para demostrar que pese a la disminución de sus habilidades por el avance implacable del tiempo, aún tiene mucho que ofrecer. Las proyecciones son que en cualquier momento de la temporada pueden llamarlo al equipo grande.

Gadea en incertidumbre

Kevin Gadea comenzará el año en el roster de los Rays, pero en la lista de lesionados. Lo que se proyecta es que lo devuelvan a los Marineros de Seattle, como ya planeaban hacerlo antes que se conociera del problema en su brazo. Quizás el bajo rendimiento de otros lanzadores y la lesión de alguno de ellos pueda abrirle espacio a Gadea, de quien el manager Kevin Cash siempre tuvo un buen comentario.


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