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Beísbol, Deportes por Harold Briceño Tórrez,

La novena edición del campeonato Germán Pomares Ordóñez trae consigo dos retos de mayúsculas proporciones para los Indios del Bóer. El primero y el más importante es conseguir el título, objetivo que no alcanzan desde el 2014, cuando en la final vencieron a la Costa Caribe, y el segundo, igualar o superar la demostración de furia y poder ofensivo de la temporada del 2016, en la que fueron líderes en promedio colectivo con 332 puntos, primeros en slugging con .475, líderes en carreras impulsadas con 677, primeros en cuadrangulares con 76, máximos anotadores con 738 y líderes en imparables conectados con 1.153.

No hubo en la octava edición del Germán Pomares un equipo cuya ofensiva provocara tanto miedo como el Bóer, conjunto que ayer fue uniformado para iniciar la búsqueda de su tercer título en la historia de la nueva etapa de los Pomares, luego que se coronara en las ediciones del 2010 y del 2014.

Este año, dejando atrás el episodio de la campaña anterior en la que perdieron el título tras caer en seis juegos contra los Dantos en la final, los Indios se muestran confiados de tener un equipo que no solo brillará por su poder ofensivo, sino también por su picheo, que para este año contará con brazos jóvenes de mucho potencial, lo que convierte al equipo mimado de la capital en uno de los grandes favoritos para alcanzar la cima.

Figuras comprometidas

Los Indios del Bóer versión 2017 mantienen esa línea de bateadores temibles encabezada por el líder de cuadrangulares del año pasado Jordan Pavón, el máximo empujador Juan Carlos Urbina y el rey del hit Javier Robles, todos comprometidos a mostrar un nivel de juego igual o mayor al de la campaña anterior.

“Me gustaría conectar más de 25 cuadrangulares, quizá llegar a los 30, aunque lo que más quiero es ser parte fundamental del equipo y lograr el campeonato”, comentó Pavón, quien fue clave con sus batazos de cuatro esquinas para que la Tribu llegara hasta la etapa final en la pasada edición.

Por su parte, Robles, que el año pasado conectó un total de 153 imparables, la máxima cifra del campeonato, manifestó que “para este año me he propuesto mantener el mismo ritmo que sostuve en el 2016, incluso, me he planteado arribar a los 160 hits, cifra que considero no será imposible alcanzar este año”.

Junto al uniforme, Pavón, Robles y compañía recibieron también la responsabilidad de darle a la exigente fanaticada del equipo la alegría de un nuevo título, misión que empezarán a cumplir el próximo 24 de febrero, cuando inicien serie contra la novena de Zelaya Central en el Rama.

 


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